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Foyone y el videoclip one shot: crudo pero con sentido

  • Foto del escritor: Mario Gil
    Mario Gil
  • 4 nov 2024
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 6 dic 2024

A finales del mes de octubre y tras un largo parón, el rapero Pedro Navarro, aka Foyone, le hacía entrega a sus fanáticos de un nuevo capítulo de su ya mítica saga “Rap sin corte”. Ya son más de 50 entregas de estos vídeos, que surgieron como una forma cruda y minimalista de mostrar pequeños temas sencillos basados en letras cortas que creaba el artista malagueño de vez en cuando. Sin grabaciones de estudio, voces modificadas ni grandes producciones en los videoclips.”. Allá por 2012, Foyone empuñó su cámara, sus versos, las calles de málaga, su ciudad natal y grabó un plano secuencia que se convertiría en el nacimiento de un formato y seña de identidad, nacía el ‘’Rap sin corte I’’.



Fuente: Foyone - Youtube

La técnica del “one shot” se basa en la utilización de un único plano secuencia para todo el videoclip. Un plano secuencia es aquel plano que no varía en ningún momento  durante toda la secuencia, puede alterar su tamaño, angulación, etc; pero en ningún momento se tratará de añadir a la narrativa nuevos puntos de vista mediante cortes o transiciones. Se busca evitar el montaje y mostrar todo lo que sucede tal y como es, sin elipsis temporales ni espaciales. Esta técnica se ha explotado mucho en el mundo del cine, pero la industria de los videoclips no se ha quedado atrás. 


Hay algunos artistas que buscan con el “one shot” generar un ambiente cercano y acogedor para que el espectador no se distraiga y se mantenga muy atento al mensaje de la canción. Este es el caso del videoclip del tema “Arrancármelo” del rapero argentino Wos.



Con solo una cámara y un raíl consigue hacer un videoclip tan sencillo como efectivo. Un primer plano de la cara del artista que se va convirtiendo, según la cámara se aleja mediante un simple travelling, en un plano general que solo descubre un cuarto alumbrado con luz tenue y al guitarrista que le acompaña. A veces muy poco es suficiente, y este proyecto es un claro ejemplo de este lema. Cómo añadido curioso, tanto a principio como al final, se dejan oír pequeñas conversaciones como la indicación del director al sonidista y al cámara que integran al espectador y lo hace parte del proceso de filmación del videoclip.




Lo tranquilo triunfa en el mundo del ‘’one shot’’, pero también tenemos videoclips que pretenden transmitir todo lo contrario, una idea de actividad y energía apasionante. Todo esto manteniendo siempre la idea de continuidad propia del plano secuencia y de la cámara única. Este es el caso del videoclip de la histórica canción lanzada en 1996 por las Spice Girls de nombre ‘’Wannabe’’.




La idea de grabación se mantiene, una sola cámara que graba todo sin ningún tipo de corte. Lo diferente de este trabajo es que estamos hablando de 5 cantantes que en todo momento se mueven y bailan por el set, acompañadas también de numerosos extras que generan cierta locura dentro de todo el plano. En este tipo de videoclip, al tener tantos elementos destacables dentro del cuadro, lo más importante de la grabación es la coreografía. Pero al hablar de coreografía no me refiero únicamente al baile de las chicas y del resto de actores, sino de coreografiar el movimiento de la cámara alrededor de todo el set. Este es verdaderamente uno de los trabajos más duros del formato ‘’one shot’’, ya que el coreógrafo de la escena no solo tiene el objetivo de conseguir obtener un cuadro correcto, sino que debe guiar a la cámara de forma que no entorpezca en ningún momento al resto del equipo del videoclip, que siempre mantenga una correcta iluminación, etc. Y todo esta dificultad se ve agravada por el hecho de que un único error obligará a retomar toda la secuencia desde cero. 


El vídeo “one shot” es un recurso muy polivalente, te puede ofrecer numerosas experiencias y sentimientos dependiendo de con qué y cómo lo completes. El ritmo de movimiento de la cámara y de los actores, la iluminación, el decorado, el fondo, etc. Cualquier cambio dentro del plano y su forma de grabación puede condicionar las sensaciones que transmite el videoclip. 


Estos dos casos nos demuestran la versatilidad del formato ‘’one shot’’, las muchas variaciones sensoriales que se pueden generar con el uso de un único dispositivo de grabación. Un formato muy simple a nivel técnico pero que consigue generar una experiencia inmersiva para el espectador muy difícil de igualar de cualquier otra forma. La realidad, tal y cómo es, sin cortes, sin alteraciones, esto es lo que pretende mostrar esta técnica, y nos demuestra que nada de erróneo tiene el dicho popular: ‘’ a veces menos es más’’. 






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