top of page

Lo incómodo de una cesárea: Análisis visual de Por cesárea de Dillom

  • Foto del escritor: Manon Maurice
    Manon Maurice
  • 4 nov 2024
  • 10 Min. de lectura

Actualizado: 6 dic 2024

La imagen es una herramienta poderosa capaz de realzar lo que el sonido cuenta. Y eso es algo que Dillom, el cantante argentino, ha entendido a la perfección a la hora de presentar su último disco conceptual, Por cesárea. En el, lo visual se ha convertido en una faceta clave para trasladar a su audiencia la crudeza emocional de la maldad sin filtro. Con una estética que desafía la comodidad del espectador, el artista lo invita a la autorreflexión y a mirar directamente a aquello que prefiere esconder bajo la alfombra.


Fuente: Instragram @rip.dillom


El álbum Por cesárea de Dillom fue lanzado en 2024. Su segundo álbum de estudio, tras Post Mortem (2021), continuó explorando la faceta del terror, alejándose un poco del trap urbano que lo definió en sus primeros trabajos. El disco, que aventuró una mezcla de géneros, desafió las expectativas, marcando la industria musical argentina por su capacidad de incomodar al oyente con temas como el feminicidio, la crítica a su sociedad y los rumbos oscuros que puede tomar la vida.

Foto: Portada de Post mortem. álbum de música de Dillom

La obra se sumerge en una propuesta que traspasa lo sonoro creando con su portada y visuales un espacio en el que lo incómodo y lo perturbador no son solo accesorios, sino elementos fundamentales

que profundizan la narrativa.


La portada: Una ventana al universo del álbum

A manos de la dirección creativa de Andrés Capasso, conocido como NODUERMO, el director de los visuales del álbum, se encuentra esta portada. Con su pintura sobre lienzo, costura sobre papel, y la colaboración de Lucas Spararo en el montaje de la misma, se crea una o bra final que recuerda a los cuerpos distorsionados y angustiantes de Francis Bacon. En este caso, el de un niño deformado que desde el primer momento nos advierte el tipo de obra que vamos a consumir. Una deformidad provocada por el crecimiento en un entorno hostil y el trauma. Al igual que un cuadro de este pintor británico, Dillom explora en su obra la condición humana ante la violencia, los traumas y la mortalidad en una reflexión existencial.


Proceso de creación de la portada. Fuente: Instagram @noduerm0


No es casualidad que Andrés Capasso haya elegido un niño, ni mucho menos. En Por cesárea, Dillom atiende los traumas infantiles como punto de partida. Además, el nombre que porta el álbum remite a un nacimiento forzado, una entrada al mundo violenta y dolorosa, lo que podemos apreciar en el cuerpo expuesto y moldeado por ello del joven dillom.

Proceso de creación de la portada. Fuente: Instagram @noduerm0 @lucas.spataro


Como curiosidad podemos encontrar una similitud con la portada de Artaud, álbum de la banda argentina Pescado Rabioso. El rostro algo inquietante en una esquina, el uso de colores como fondo. “Lo de Artaud lo pensé y me copa que sea como un Artaud Maligno”, mencionó Dillom en una entrevista en Rincón Melomaniac

Foto: Portada de Artaud, álbum de música de Pescado Rabioso.


Una travesía hacia la incomodidad - Visuales y narrativa

Conociendo el recorrido previo del artista, antes de ver la obra sabemos que no se va a limitar únicamente a lo sonoro. Como miembro del colectivo RipGang (grupo de artistas argentinos de la Nueva Ola), sus trabajos previos siempre han estado marcados por una propuesta visual sólida. Como menciona Broke Carrey, miembro de este grupo, en una entrevista para SMusic, “ la RIP es eso además de la música; es lo visual.”


En sus trabajos anteriores, como MAMI ISSUES junto a MECHAYRXMEO o MINIMI, Dillom juega intensamente con la meta-ironía, lo absurdo y la cultura del internet. Sin embargo, en este nuevo proyecto, Dillom gira la moneda y nos enfrenta a una estética lejos de la burla a la que nos tiene acostumbrado. Los visuales de Por cesárea son deprimentes, crudos e inquietantes. Sin filtros ni artificios. Rodados enteramente con un 16 mm, apercibimos el celuloide y esa melancolía que atraviesa el disco de inicio a fin.

Fotogramas de los videoclip de MINIMI y MAMI ISSUES


Espacios fríos y figuras fragmentadas

Los visuales desplegados conforman una secuencia narrativa que toma el trauma como punto de partida. Una semana antes del lanzamiento del disco, Dillom subiría a su canal de Youtube un preludio que da comienzo al viaje.


En el video, en el que vemos la figura de un niño junto a su madre, predominan los planos generales en espacios amplios y ajenos. Gracias al uso de este tipo de planos, se crea un espacio impersonal, despojado de la seguridad y calidez que debe rodear a un pequeño. La figura materna dirige al pequeño Dillom hacia lo que sería su posterior vida, empujándolo a un vacío oscuro.


Esta sería la imagen con la que el artista nos dejaría 6 días antes de la publicación del álbum.El proyecto fue difundido junto a 12 visuales, uno por canción. Cada uno, con una estética incómoda y retorcida por momentos, amplía lo que el cantante cuenta a través de la música.


El álbum comienza con Últimamente con la imagen del adelanto. Esta vez es en blanco y negro y en baja calidad. Los contornos del niño se deforman como le ocurre al de la portada. La borrosidad y la elección cromática remiten a recuerdos distantes y reprimidos. Los momentos de atención materna dialogan con imágenes del pequeño buscando dicho afecto tras una verja, una barrera simbólica entre el afecto y el abandono.


Una oda a la obsesión

En La Novia de Mi Amigo, el tono visual cambia con la introducción de color. El visual muestra al niño, un poco más mayor, envolviendo un regalo: dos ratas muertas cosidas la una a la otra. Este recurso visual plasma de forma cruda su intento de conectar con el mundo, su necesidad de amor en una obsesión carnal que roza lo psicótico. Es imposible no pensar en las películas de David Cronenberg conocidas por explorar los límites entre el cuerpo y la psique.


La falta de amor maternal y sus traumas toman forma en su manera de amar, que aunque resulte genuina, canaliza sus carencias y posterior locura. Esta idea de unión y ratas evoluciona hasta encontrarnos con su siguiente tema, titulado Cirugía, donde la obsesión del protagonista lo lleva a intentar controlar y modificar su entorno.

La evolución de los elementos visuales acompañan la narrativa de la transformación del niño en adolescente marcado por el trauma. En el visual de Cirugía, los regalos grotescos se han multiplicado como lo ha hecho su fijación. La imagen de un joven derrotado en la esquina de la habitación vacía acentúa el deterioro emocional, la soledad y falta de herramientas para hacer frente a las secuelas.


Círculos rotos


Una de las grandes virtudes de este disco es su honestidad. Dillom es víctima de su pasado: no lo excusa, pero lo explica. Todos podríamos haber sido el, habernos convertido en el monstruo que se nos va a presentar. Mi peor enemigo, bajo el featuring de Andrés Calamaro, es un momento clave de la narrativa. El joven es consciente en lo que su vida está derivando. Una lucha interna se está librando entre el niño inocente que anhela regresar al pasado y enmendar lo mal obrado, y su yo presente cuya naturaleza es autodestructiva. Una dicotomía presentada de una manera poderosa con un personaje caminando en círculos mientras utiliza una apisonadora, borrando sus huellas. Ciclos de autodestrucción y el esfuerzo vano por reparar lo irreparable parece marcar la vida del protagonista, atrapado en su naturaleza destructiva sin posibilidad de retorno.






Mentiras Piadosas (ft. Broke Carrey) es un interludio antes del segundo acto, un momento de calma previa a una decisión crucial. El visual es sencillo. Aquí solo encontramos a un Dillom frente a la cámara, desconcertado. Si en Mi peor enemigo la lucha interior se estaba librando, aquí fuera la decisión ya está tomada. Mirando a cámara incómodamente, el personaje nos introduce en la segunda parte de esta historia.


Con La Carie, junto a Lali, Dillom alcanza un punto de no retorno. Tras haber sido testigos de los traumas e inquietudes, este tema marca el inicio de un segundo acto en el que el protagonista abraza de forma definitiva su lado malvado. Un visual potente en cuanto a la construcción de la imagen, presenta una casa sin vida, sin elementos que le arraiguen a un hogar, y un Dillom perdido en ella, que busca en la toma del mal una liberación. Aunque se convierta en victimario, sigue siendo víctima de sus traumas y demonios.


Todo culmina en Buenos Tiempos. El protagonista, ya sumido en los excesos, abraza una vida sin límites ni reparos. Inspirado por películas como Trainspotting o el estilo de Darren Aronofsky, el videoclip emplea visuales frenéticos para mostrar el descontrol causado por las drogas, el alcohol y el sexo. Sin embargo, estos parches son transitorios. El bucle del visual se quiebra con un espejo y vemos a un Dillom que necesita más. Se siente mejor que nunca y necesita satisfacer ese anhelo que tanto ha buscado en los excesos y la única vía es: matar.



El no retorno


Un plano detalle de unas manos delicadas y frágiles abre el visual de Muñecas. Por el tono de la intro parece que Dillom por fin tiene una vida normal, una pareja, un hogar. Sin embargo, cuando empieza a cantar el plano se va abriendo hasta que revela el rostro de la mujer, presentada como una muñeca de porcelana. El psicópata que se estaba escondiendo bajo el cuento sale a la luz tras una supuesta infidelidad, conduciendo al asesinato de su pareja. En el clímax, la muñeca, delicada y vulnerable, cosificada y controlada, es rota en mil pedazos.


Los visuales de Irreversible escenifican la adrenalina de un error visceral. El juego de luces, sombras y perspectivas cerradas sobre una tela transmite la atmósfera claustrofóbica, violenta y angustiosa de un feminicidio, la adrenalina de la no vuelta atrás. Todo en sincronía con el sonido tétrico del interludio. Curiosamente, el interludio porta el nombre de una obra del cineasta Gaspar Noe, en la que se narra la violacion y asesinato de una mujer, retrocediendo posteriormente a los eventos desencadentantes y los vinculos entre personajes. Por cesárea es un poco un Irreversible 2.0 por su oscuridad, violencia y crudeza, así por cómo aborda la incomodidad del espectador como punto de reflexión


En Coyote, el foco visual pasa a las consecuencias psicológicas de ese acto. Elementos como el ojo de pez y los ángulos distorsionados crean una atmósfera claustrofóbica, sumergiendo al espectador en la paranoia y la desconexión de la realidad que experimenta el protagonista. Con recursos como el movimiento acelerado del protagonista, el plano de su ojo a través de la cerradura, el visual refleja esa sensación de constante persecución y el frenesí del episodio de psicosis. Todo esto encaja perfectamente con la energía escapista que destila el punk y su sonido sucio y agresivo. Otra vez encontramos a Aronofsky y la alteración de la realidad a lo Black Swan en sus referencias.


El colapso y el más allá


En Reiki y Yoga, la narrativa alcanza un momento de introspección y resignación en un momento de claridad. Aquí, la atmósfera visual se simplifica: ya no hay artificios, solo planos generales y tonos apagados. La imagen se construye en torno al colapso emocional del protagonista una vez la bajada del éxtasis.

Una soga que cuelga del techo nos deja claro que Dillom siente que no hay otra salida a su dolor y su culpa que su muerte. Esta cuerda se origina en su ombligo, evocando un cordón umbilical que nos devuelve al inicio de la historia: el trauma que lo ha acompañado desde su nacimiento. Este recurso visual, cargado de simbolismo, sirve de lazo que conecta la vida y la muerte. Por su naturaleza inherente nos lleva a la figura de la madre, su relación con ésta y las demás mujeres de su vida. Todo esto sin olvidar la forma en la que llegó el protagonista al mundo, una cesárea. Lo que le dio la vida de alguna manera se la quita.


Los detalles no terminan y es que en su mano podemos observar como el protagonista sostiene una pulsera que ya hemos visto siendo portada por la mujer asesinada de Muñecas. Una maldición que lo acompañará hasta el día de su muerte.


Y volvió la luz, los colores, el cielo azul. La Ciudad de la Paz ofrece un respiro. Tras el suicidio del protagonista, el mundo visual cambia drásticamente. Los colores vivos y saturados contrastan con la atmósfera sombría anterior. Su alma ha trascendido a un plano alterno, no es el cielo ni el infierno. En él podemos observar su reencuentro con su yo infantil, pero esta vez no le rodea la oscuridad ni el miedo. Aunque la redención parece imposible, el personaje encuentra, al menos, una tregua en su sufrimiento. El ciclo se cierra con los dos traspasando la colina. No hay perdón a sus acciones, pero si descanso a su sufrimiento y espacio para un renacimiento libre de cargas del pasado.



“El arte debe consolar al perturbado y perturbar al cómodo”


Por cesárea se convierte en más que un simple álbum. Explora sonoramente como visualmente las complejidades de la mente humana y sus contradicciones. Trasciende de la mera obra artística al explorar temas como el trauma, la alienación, la violencia y el feminicidio, conectando los procesos individuales con un todo social.


Dillom plantea la obra como un ejercicio de introspección. Gracias a los recursos sonoros y visuales crea un universo conceptual y estético, usando traumas personales o inspirados en su experiencia, que le permite explorar los caminos que su vida hubiese podido tomar.


"Me pregunté qué me hubiera pasado si no hubiese sabido manejar esas frustraciones que cualquiera tiene. ¿Qué hubiera pasado si en vez de haber hecho esto, hubiera hecho lo otro?¿En dónde estaría hoy?".

Dillom en Destape


Este ejercicio, lejos de convertirse en un relato ajeno, es una ventana hacia la realidad de miles de personas, en menor o mayor medida. Es una rendija que aborda problemáticas sociales tangibles pero de las que pocos se atreven a tratar, como el femicidio, el abuso de sustancias, la falta de herramientas sociales para la salud mental, o la alienación. Temas que son de urgente relevancia en países como Argentina, donde, según un informe de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, se registraron 250 feminicidios en 2023, y el consumo de drogas psicoactivas es alarmante, siendo el 2º país con mas consumo de la región como lo señala un estudio de la Universidad Católica Argentina. Es en este sentido, Por cesárea no es solo un ejercicio artístico, sino una obra profundamente arraigada en su entorno social y cultural.


Los visuales del álbum no son meramente un acompañamiento, funcionan como una extensión de la narrativa. La atmósfera opresiva, distorsionada e incómoda de los visuales no solo sirven para ilustrar el declive del protagonista, sino que invitan al espectador a reflexionar sobre su propia existencia, su relación con el dolor, la culpa y la salvación.


Esta confrontación, como señaló Andrés Capasso (NODUERMO) en una entrevista del festival Buenos Aires Music Video Festival, su objetivo junto al artista argentino es el de "molestar”, con el fin de volver a entablar un diálogo sobre cuestiones que la sociedad muchas veces ignora por su incomodidad.


Inspirado en artistas que utilizan la crudeza y la incomodidad como herramientas para la reflexión, Por cesárea nos enfrenta con una narrativa que no permite escapar. La incomodidad se convierte en una forma poderosa de romper con la complacencia y despertar la conciencia. A través de desafiar nuestras hipótesis y confrontarnos con realidades incómodas, el arte puede impulsarnos a la acción y al cambio.


Por cesárea no busca darnos una lección moral ni respuestas definitivas, es el propio umbral de incomodidad en el que nos coloca lo que hace el trabajo.

Comentarios


© 2024 by EYETUNES Magazine. 

bottom of page